Cada año, cuando bajan las temperaturas, se repite la misma escena: la caldera lleva meses parada, se enciende por primera y algo no funciona como debería. Un ruido raro, un radiador que no calienta y al final siempre ocurre cuando peor nos viene el frío. Pero ¿por qué no adelantarnos por una vez y evitar llamar de urgencia?
Es algo más habitual de lo que pensáis, así que os contamos un secreto: muchos de estos problemas se pueden evitar, o al menos detectar a tiempo, antes de que necesitemos calentar el hogar. Desde Maigar Fontanería, donde llevamos años instalando y reparando calderas y sistemas de calefacción en Bizkaia, os explicamos cuáles son las averías más habituales y qué merece la pena revisar antes de que llegue el frío.
Averías más habituales en sistemas de calefacción
Con la primera ola de frío, siempre hay clásicos. Estas son las incidencias que más se repiten:
La caldera no enciende. Puede deberse a algo tan sencillo como una falta de presión en el circuito, un fallo en el termostato o la sonda de ignición, o algo más serio como una avería en la placa electrónica. Es una de las situaciones más frecuentes al arrancar la calefacción tras meses parada y, cuando la caldera es antigua y la reparación no compensa, acaba llevando a su sustitución.
Bajo rendimiento de la caldera. Calienta menos, tarda más o el consumo se dispara. Es uno de los motivos por los que más revisiones nos solicitan al comenzar la temporada.
Ruidos al arrancar. Golpeteos, silbidos o vibraciones suelen indicar aire acumulado en el circuito, cal en el intercambiador o un fallo en la bomba circuladora. En este caso revisar a fondo la instalación nos dará pistas de qué ocurre.
Radiadores que no calientan por igual. Si algunos radiadores se quedan fríos mientras otros funcionan bien, casi siempre hay aire atrapado en el circuito y es necesario purgarlos.
Pérdida de presión constante. Cuando la caldera pierde presión de forma repetida, suele haber una fuga en algún punto de la instalación que conviene localizar antes de que vaya a más.
Cambios bruscos de temperatura en el agua caliente suelen apuntar a un intercambiador con cal o a un problema en la válvula de tres vías.
Encendidos y apagados constantes. Este comportamiento, conocido como «cortocircuito térmico», suele deberse a un mal dimensionado del caudal o a un filtro sucio que restringe el paso del agua.
La mayoría de estas averías tienen un denominador común: aparecen tras meses sin usar la calefacción, cuando la instalación se pone en marcha de golpe sin haber pasado antes ninguna revisión.
Qué revisar antes de que llegue el frío de verdad
Aquí va una realidad: la mayoría de los problemas se detectan justo en el momento del primer encendido, y no hay mucho más que se pueda comprobar antes. Por eso el mejor consejo es no esperar a la primera ola de frío para encender la calefacción. Probarla con tiempo, a comienzos del otoño, te da margen para reparar sin prisas y sin quedarte sin calefacción. Además, conviene tener en cuenta:
- La presión. Debe mantenerse dentro del rango que marca el fabricante, normalmente entre 1 y 1,5 bar en frío.
- La purga de los radiadores. Vaciar el aire acumulado mejora el rendimiento y evita ruidos y zonas frías.
- El estado del quemador y los filtros, especialmente en calderas de gasoil y biomasa, donde la acumulación de residuos es más habitual.
- La revisión correspondiente, obligatoria según el tipo de instalación y su antigüedad, que además certifica que todo funciona de forma segura. En País Vasco, la revisión de la caldera de gas (potencia menor o igual a 70 kW) es obligatoria cada dos años, mientras que la inspección completa de la instalación de gas se realiza cada cinco años, es importante cumplir con los plazos para cuidar de la caldera.
- El aislamiento de tuberías, sobre todo en zonas no calefactadas como bajocubiertas o garajes, donde el riesgo de congelación es mayor en los días de más frío.
Probar la calefacción a tiempo y poner al día las revisiones es la diferencia entre pasar el invierno sin sobresaltos o encontrarte con una avería en el peor momento.
¿Por qué contar con especialistas como Maigar?
En instalaciones de calefacción, cada detalle importa: la caldera, la compatibilidad con el sistema de radiadores o suelo radiante existente, el cumplimiento de la normativa y, sobre todo, una respuesta rápida cuando surge una avería.
En Maigar Fontanería trabajamos con particulares, comunidades de vecinos, empresas y oficinas de toda Bizkaia, ofreciendo instalación, mantenimiento y reparación de calderas y sistemas de calefacción con presupuestos claros y sin sorpresas. Si quieres adelantarte al frío y asegurarte de que tu sistema de calefacción llega en las mejores condiciones a la temporada, escríbenos.